Lesiones del complejo del hombro III: Recuperación de un SLAP

La recuperación de una lesión de SLAP es un poco compleja, debido a las características propias de la articulación respecto a su movilidad y funcionalidad. Continuando con la primera parte de estas dos entregas dedicadas a esta lesión, trataré de hacer el artículo lo más claro posible para que lo puedas entender todo a la perfección

¡Vamos a ello!

Rehab de SLAP tipo I y III

Son dos tipos de lesiones de SLAP con poco compromiso articular, puesto que son lesiones relativamente menores. Se suele poder desarrollar la actividad, y en casos asintomáticos y/o estables, no se recomienda la intervención quirúrgica en primer momento.

La rehabilitación puede ser bastante rápida si no hay lesiones asociadas u otros factores de complejidad.

El bíceps no se ve afectado en las lesiones de tipo I y tipo III, y se puede trabajar sin problema la movilidad de manera activa-asistida o pasiva a partir de la semana post-lesión o post-operación (en función de la decisión terapéutica).

El cabestrillo se utiliza por comodidad, y se suele quitar pasada la primera semana.

Los ejercicios isotónicos para la musculatura escapular y glenohumeral se inician también en este momento, y los ejercicios de fuerza para el bíceps se pueden empezar a aplicar al término de la segunda semana de recuperación.

Lo último que se implementa son los ejercicios pliométricos del hombro, hasta la semana 4 ó 5 según la evolución de la lesión.

Rehab de SLAP tipo II y tipo IV

Hay que aclarar primero, que aunque el tratamiento conservador se ha demostrado también eficaz, debido al compromiso de estructuras articulares y tendinosas, las lesiones de tipo II y de tipo IV suelen ser intervenidas en quirófano, pero depende mucho de cada caso individual.

La primera fase de la rehabilitación: la reducción del dolor

Las dos primeras semanas post-intervención se basan en controlar la inflamación y el dolor, permitiendo que el proceso de curación siga su curso sin imprevistos, y normalmente, el cabestrillo se retira a partir de la cuarta semana según comodidad, siendo que durante la primera semana se recomienda su uso incluso por la noche.

La rehabilitación empieza en la segunda semana, excepto si hay algún compromiso de rigidez, en cuyo caso se puede iniciar el tercer o quinto día. Al inicio de la rehabilitación se hace movilización pasiva en el plano escapular, buscando la flexión hasta los 90º y los ejercicios de Codman se permiten para reducir el riesgo de adherencias y para nutrir el cartílago.

La rotación externa se puede ganar a un ritmo de unos 10º por semana a partir de la segunda semana, sin exceder los 30º en la semana 4, la rotación interna se puede ejercitar bajo tolerancia hasta los 45º (sin provocar dolor).

En el codo y la mano se pueden hacer todos los movimientos excepto flexión de codo y supinación, y respecto a la musculatura escapular, se puede activar en posición lateral y pueden hacerse ejercicios isométricos a partir de la tercera semana.

En las semanas 3 y 4 se puede aumentar la rotación interna hasta los 50º para intentar estirar progresivamente la cápsula posterior y se puede empezar a aumentar la intensidad de la activación muscular con ejercicios isométricos.

A partir de la semana 5-6 se puede avanzar en el ROM: flexión hasta 145º, la abducción hasta 70º, la rotación externa hasta 50º y rotación interna hasta 60º.

El ROM completo se logra hacia la semana 10.

La segunda fase: recuperación funcional

En esta fase, las metas son la progresión del rango de movimiento y se intenta restaurar la fuerza y el equilibrio funcional del manguito rotador y la musculatura escapular.

En las semanas 7-9 se puede buscar ROM máximo fisiológico (normal) si aún no se ha llegado y se puede buscar un estiramiento de la cápsula posterior a los 45º de ABD progresando hasta los 90º. Si se trata de un lanzador, el rango de rotación externa e interna es mayor al fisiológico y se ha de ir progresando a partir de conseguir la movilidad normal completa

En las semanas 10-12 se puede iniciar el ejercicio isométrico para bíceps y se puede empezar el programa de “throwers ten” o “los diez ejercicios de los lanzadores”:

  • Rotaciones externas a 0º de abducción
  • Rotaciones internas a 90º de abducción
  • Elevaciones en plano escapular “full can” (pulgar hacia arriba)
  • Elevaciones laterales hasta 90º
  • Abducción horizontal en prono (boca abajo)
  • Remo en prono
  • Remos hacia la rotación externa a 90º de abducción
  • Extensión de muñeca
  • Flexión de muñeca
  • Pronación y supinación de muñeca

La tercera fase de la recuperación: en camino a la normalidad

En la fase tres se busca que la movilidad sea total (recuerda que para un lanzador, esto es con mayores rangos respecto a los fisiológicos) sin dolor y ya los objetivos son puramente hacia la recuperación de la fuerza muscular, la potencia y la resistencia.

Se puede empezar a hacer lanzamientos en el período entre las semanas 13 y 16, inicialmente a dos brazos, seguido de lanzamientos a un brazo y pasando a gestos sobre la cabeza al final, primero con dos brazos y luego con uno solo, con un peso inicialmente bajo y una progresión según síntomas.

El lanzamiento técnico del deporte, en caso de ser requerido, se demora hasta la semana 17 si el dolor lo permite, hay un ROM completo y la fuerza del manguito rotador y la musculatura escapular es adecuada.

En esta fase, cuando se reintroducen los lanzamientos técnicos, se pide al atleta que reduzca los entrenamientos de fuerza a dos o tres por semana, y que en el mismo día haga el entrenamiento del lanzamiento, para que haya una recuperación completa de un día entre sesiones.

Lanzador de Beisbol

Las últimas fases, el RTP

La fase cuatro ya es la recuperación completa de la fuerza a niveles prelesionales y se pueden empezar los ejercicios pliométricos a un brazo a partir de la semana 21. Finalmente, la fase cinco es la propia reintroducción deportiva.

Hasta aquí toda la información acerca de las lesiones de SLAP! Como siempre, déjame saber tu opinión en los comentarios y comparte con tus conocidos o amigos que tengan lesiones de hombro recurrentes o estén en proceso de una lesión de SLAP. Recuerda que tienes consejos prácticos en mi Instagram, y mis opiniones acerca de lesiones en X, así que tal vez te interese seguirme en mis redes.

¡Nos vemos la semana que viene!

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