Los hábitos en los deportistas y sus lesiones

Los hábitos en los deportistas y sus lesiones

En un blog anterior vimos la importancia de los hábitos en nuestra salud, pero muchas veces consideramos diferentes a los deportistas, sobre todo de cierto nivel de exigencia.

Todos queremos estar libres de lesiones, y más aún si nuestra actividad profesional es directamente dependiente de nuestro estado físico, como es el caso de las personas que se dedican al deporte.

Para evitar al máximo las lesiones, tenemos 4 principales conceptos a tener en cuenta.

EL GRAN OLVIDADO: EL DESCANSO

Realmente, hay dos de estos cuatro que frecuentemente se pasan por alto, y son igual de importantes que los dos factores que todos tenemos siempre en mente.

El descanso en su justa medida es vital para todos los procesos involucrados en el deporte: la prevención de lesiones, la recuperación de las mismas, el rendimiento deportivo y su progresión, así como también en el bienestar general del deportista.

  • Una reducción del descanso necesario impedirá o ralentizará la recuperación de cualquier tipo de lesión, nos hará más propensos a ellas, nos sentiremos más fatigados y por ello nuestro rendimiento deportivo bajará, entre otras cosas.
  • Un exceso de descanso tampoco es necesariamente positivo, pues podríamos reducir la eficiencia en los procesos descritos: si descansas un día más de lo necesario, por ejemplo, cuando te recuperas de una lesión, es un día que podrías haber progresado y no has dado el paso adelante. Lo mismo con el rendimiento: demasiado descanso impide que aproveches el timing para que tu cuerpo se adapte de manera óptima. Lo conseguirás igual, pero en más tiempo.

LA GESTIÓN DEL ESTADO ANÍMICO

El compañero del descanso en el rincón del olvido es el estado mental.

“Estoy estresado del trabajo, pero no pasa nada”. Cuántas veces habremos escuchado esta frase los fisioterapeutas…

El estrés, la ansiedad u otras alteraciones del estado de ánimo influencian mucho en todas las variantes que estamos contemplando en este artículo.

Una correcta gestión del estado de ánimo te permitirá como deportista:

  • Una concentración mucho mayor.
  • Un mejor descanso (y ahora ya sabes lo importante que esto es).
  • En deportes de equipo, una mejor capacidad de asociación con los compañeros.
  • Una disminución de la probabilidad lesional, tanto por el propio estrés como por el descanso.
  • El consecuente aumento de rendimiento asociado a todos los beneficios anteriores.

Como veis, no es poca cosa…

LA NUTRICIÓN

Esta es una de las que todos, en mayor o menor medida, tenemos en cuenta.

Cuidar el aspecto nutricional no sólo es estar en un peso adecuado y verse bien, va mucho más allá.

Llevar una alimentación adecuada (me gusta más este concepto que el de “equilibrada”) a las necesidades de cada deportista, ya no solo por el deporte en sí, sino también adaptado a la función del atleta dentro de su deporte, multiplica los beneficios vistos anteriormente.

Nos garantiza el correcto funcionamiento del organismo para que las funciones necesarias a nivel energético sean óptimas.

Esto se traduce en que dentro de una sesión de entrenamiento o un período competitivo, nuestro cuerpo tendrá los suficientes recursos energéticos como para rendir al máximo durante todo lo que dure dicha sesión y tendremos un ambiente favorecedor en cuanto a ciertas funciones corporales vinculadas a la nutrición.

Además, la recuperación será mucho mejor después de un entrenamiento o competición (y por ello, mejorará más aún nuestro rendimiento) y será mucho mejor si estás recuperándote de una lesión.

EL ENTRENAMIENTO

Esta es la variable que nunca nadie olvida, posiblemente sea la favorita de casi todos, la que menos esfuerzo nos lleva empezar, a pesar de que en ocasiones lo pasemos mal durante la sesión.

Sin embargo, iré más allá del entrenamiento per se. Sólo he de decir al respecto, que un entrenamiento bien programado no sólo contempla la propia sesión, sino los entrenamientos y competiciones previos y posteriores, para que la gestión de cargas sea la adecuada.

Lo que quiero puntualizar aquí es el entrenamiento extra, sobre todo enfocado a la prevención de lesiones:

La prevención de lesiones no son los ejercicios supermolones que todos vemos en redes sociales. La prevención de lesiones de verdad radica en la selección detallada de los ejercicios, con el ajuste adecuado de volumen de trabajo e intensidad (es decir, con cargas totales de entrenamiento adaptadas a las necesidades y requerimientos del atleta). En esto hago referencia a entrenamiento de fuerza, a entrenamiento de movilidad si es necesario y al entrenamiento de patrones específicos del deporte.

CONCLUSIÓN

En definitiva, no podemos priorizar una de las variables respecto a las demás. El entrenamiento no es un 80% de los beneficios y la nutrición no es el 90% de los resultados. Si queremos ponerle números a cada una de las variables, lo más cercano sería el 100% en cada una de ellas, pues no hay ninguna superior a otra, son como las patas de una mesa.

Siguiendo la comparativa, la mesa sería tu salud general, y cada una de las variables mencionadas es una de sus patas. Si le recortamos una pata (o la quitamos por completo), la mesa estará débil y será fácil que se acabe rompiendo por completo si le exigimos lo mismo.

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