Analizando la pubalgia: ¿Realmente es para tenerle miedo?

Puede que hayas leído titulares alarmistas respecto a la «pubalgia». Es muy frecuente en futbolistas (que muchos en la élite acaban en quirófano), las pesadillas de un atleta, personas que han superado la pubalgia como si fuera un logro… Pero ¿por qué estos titulares? ¿Tantos problemas genera? Hoy mencionaré todas las posibles causas y entenderás por qué puede causar problemas… y CÓMO EVITARLOS

Vamos a ello!

Causas mayores

Una de las mayores complicaciones para los médicos y fisioterapeutas es acertar la causa de un dolor en la región inguinal, puesto que hay varias posibilidades.

Las que hay que priorizar en la evaluación porque son más delicadas:

  • Fracturas óseas
  • Alteraciones viscerales, que pueden ser desde malfuncionamientos de un órgano hasta tumores. Sobre todo provocan dolor en la zona inguinal los genitales, la vejiga y otros órganos de la parte abdominal baja.

Estos han de ser revisados por un médico cuanto antes si se sospecha de ellos por diferentes causas en clínica, como fiebre, historial de traumatismo…

Otro de los errores más comunes es proceder con una prueba de imagen antes que con pruebas clínicas «a ver lo que encuentro». Hay estudios que demuestran que pueden coexistir diferentes alteraciones que no siempre producen síntomas, como los edemas óseos en el pubis o pinzamientos femoroacetabulares menores (de los que hablamos en el último artículo).

Futbolista lesionada pubalgia

¿Cómo proceder ante una pubalgia?

Primero de todo, aclaremos el nombre. Pubalgia lleva a entender que la lesión está relacionada con el pubis, y es un término inadecuado porque como ya has visto, hay otras posibles causas. Actualmente la descripción más precisa según la convención de Doha es la de «dolor inguinal» acompañado de la posible causa (por ejemplo, dolor inguinal relacionado con aductores).

Para hablar de un dolor inguinal, primero ha de haber síntomas. Es decir, tú, como paciente, has de tener dolor en la zona inguinal, pubis, cadera, pelvis… En esa región. A partir de esto, se hacen las pruebas clínicas pertinentes en función de la historia clínica: cómo ha pasado, zona exacta de dolor, etc.

Esta historia clínica nos orienta muy positivamente para hacer una exploración adecuada. La exploración mediante pruebas clínicas ayuda a definir mejor el problema.

Posibles causas reales

Por aclarar más aún el tema del término «pubalgia» y dejarlo en desuso, las posibles causas son:

  • El propio pubis o la sínfisis (su articulación)
  • La articulación coxofemoral (pinzamientos articulares) y el labrum
  • La musculatura aductora (aductor largo, corto y mayor)
  • La musculatura flexora de cadera (psoas-ilíaco, cuádriceps en su tendón proximal)
  • La articulación sacroilíaca
  • Un pinzamiento isquiofemoral
  • El canal inguinal (ligamento inguinal y otras estructuras)
  • Alteraciones del sistema nervioso periférico (neuralgia del pudendo, del ciático, del obturador, u otros nervios…)

Como ves, no es difícil listar las posibles causas, pero muchas veces se pasan por alto algunas de ellas en la exploración. Y aquí empiezan los problemas… Se hace una prueba de imagen con información incompleta respecto al origen del dolor y se asume que lo que se ve en la imagen es 100% cierto. ¡Y no siempre es así!

La clave reside en diferenciar bien y reducir al máximo las posibles causas del dolor con una buena historia clínica y evaluación.

Y por hoy, esta es toda la información acerca del dolor inguinal! Como siempre, déjame saber tu opinión en los comentarios y comparte con tus conocidos o amigos que tengan lesiones inguinales o dolor en la zona. Recuerda que tienes consejos prácticos en mi Instagram, y mis opiniones acerca de lesiones en X, así que tal vez te interese seguirme en mis redes.

¡Nos vemos la semana que viene!

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