Hoy trataré acerca de una entidad que más que una lesión en sí misma, es una complicación de las mismas. Es el llamado Síndrome de dolor regional complejo (SDRC), aunque también se conoce como Distrofia simpático-refleja (DSR) o, simplemente, Südeck.
¿Qué es el SDRC?
El SDRC es un trastorno de la sensibilidad, la inflamación, la sudoración, cambios tróficos (es decir, de la piel, las uñas, el cabello…) en conjunto con posibles cambios psicológicos vinculados a la lesión. Es decir, como su propio nombre indica, es un síndrome complejo con múltiples afectaciones y no está claro por qué sucede.
Existen unos criterios para determinar si la lesión original ha derivado en un SDRC:
- Dolor continuo y desproporcionado para la lesión de la que se trata.
- Signos y síntomas en tres de cuatro categorías, siendo estas la sensibilidad, el aspecto motriz y trófico, el aspecto sudomotor y el aspecto vasomotor.
- Imposibilidad de explicar los signos y los síntomas mediante otro diagnóstico.
A pesar de que no está claro el motivo de padecer un SDRC, hay ciertos factores de riesgo.
- Las mujeres, en especial posmenopáusicas, tienen un riesgo mucho mayor que los hombres.
- Historial de lesiones graves recientes, como fracturas por aplastamiento, desplazadas, intraarticulares, lesiones nerviosas, etc. predisponen a desarrollar un Südeck.
- Alta intensidad del dolor inicialmente o post-cirugía si se da el caso, con alteraciones sensoriales o cambios en la temperatura de la piel.
- Dolor crónico o generalizado, hipersensibilidad (como migrañas, artritis, fibromialgia, asma, alergias…).
- Altos niveles de ansiedad, depresión, catastrofismo relacionado con el dolor… suponen un factor de riesgo para la DSR.
Existen diferentes clasificaciones del SDRC, una según temperaturas y aspecto de la piel y otra según afectación nerviosa o no.
Hay el Südeck “frío” y el “cálido”: el frío suele ser tardío, con pérdida de elasticidad e hidratación de la piel y con un color azulado/incoloro, mientras que el cálido suele tener una coloración rojiza, con facilidad para la sudoración y se considera temprano en su aparición.

Tratamiento y resolución del SDRC
El tratamiento del SDRC es, como la propia patología, complejo. No hay un estándar establecido para tratar este síndrome, pero hay evidencia de algunas terapias que producen mejoras en la función y los síntomas.
El consenso actual tiene 4 fases:
- La primera fase está más enfocada a la recuperación de la sensibilidad normal, a la exposición gradual al movimiento, a la reactivación de la circulación y a la integración de la región corporal dentro del esquema de movimiento del cuerpo. Digamos que es una reconciliación de la región afectada y reintegrarla en el esquema corporal.
- La segunda fase es más activa, pues ya se recomienda mejorar la flexibilidad, la fuerza isométrica, la corrección de posibles cambios posturales derivados del dolor o la disfunción, se ha de controlar el edema que pueda existir y se busca si existe afectación en cuanto a dolor muscular.
- La tercera fase ya es una introducción a las actividades cotidianas y, en parte, atléticas. Se empieza a cargar peso en la región afectada, se ha de trabajar la fuerza ya introduciendo movimiento para ello, se busca recuperar por completo la movilidad y mejorar la capacidad aeróbica y también la normalización postural y el equilibrio si es necesario.
- La última fase se enfoca a la ergonomía, a la recuperación de las actividades funcionales, laborales o los hobbies y la normalización del uso, ya que muchas veces durante el proceso se tiende a reducir la utilización de la zona afectada.
En ocasiones, no es tan sencillo empezar por el principio, ya que hay impedimentos por el dolor, los factores psicológicos o ha habido una incapacidad para progresar en los objetivos de la primera fase.
En tales casos, se sugiere acompañar el tratamiento físico de un tratamiento psicológico, se puede estudiar la posibilidad de utilizar medicación o aumentar la intensidad/dosis de la misma, siempre bajo supervisión médica, así como potencialmente introducir procedimientos invasivos.
El apartado psicosocial de esta afección es importante, pues puede ser muy incapacitante, así que las terapias psicológicas y, en ocasiones, de reintegración social, son estrategias muy potentes para mejorar el pronóstico del Südeck.
Como siempre, déjame saber tu opinión en los comentarios y comparte con tus conocidos o amigos que padezcan de Síndrome de dolor regional complejo. Recuerda que tienes consejos prácticos en mi Instagram, y mis opiniones acerca de lesiones en X, así que tal vez te interese seguirme en mis redes.
¡Nos vemos la semana que viene!
Hola, soy un varón de 39 que tras una lesión osea en el pié derecho en Agosto de este año y tras 3 meses he sido diagnosticado con este síndrome. La mayoría de mis síntomas coinciden con los descritos en este post, no todos por suerte. Mi caso en concreto es que con el pie en reposo no tengo apenas dolor ni inflamación, pero en cuanto me pongo de pié y someto al miembro a carga, comienza la hinchazón, el edema en la zona de la lesión y el dolor. Mi preocupación es que en este punto no sé cómo debo proceder para no empeorar la situación, intento caminar a diario para no perder movilidad. Voy a rehabilitación pero el personal que me trata no parece entender lo que me sucede y me exponen a tratamientos estándar que no parecen ayudarme en mi dolencia. Agradecería algún consejo.
Hola Álvaro!
Te puedo hablar desde dentro en lo que respecta a la rehabilitación: muchas veces los tratamientos están encorsetados y no se permite a los terapeutas mucha variabilidad, ni destinar el tiempo que un paciente requeriría. Como fisioterapeuta es frustrante, y como paciente todavía más, pero es algo que hay que entender desde ambas direcciones. Dicho esto, un centro de rehabilitación no es el sitio donde vayas a encontrar el tratamiento más eficaz ni eficiente para tu recuperación.
El Síndrome de Dolor Regional Complejo requiere de tiempo para su recuperación, y no te puedo decir cuánto, ni aún valorando tu caso de manera individualizada, porque es un tipo de procedimiento que tiene muchos factores jugando su rol particular.
Si bien es cierto, por lo que me comentas, lo que haces de moverte diariamente está fenomenal. Aún así y sin perder este hábito que has desarrollado, lo primero que hay que hacer es valorar la sensibilidad y trabajarla, sin dejar de lado otras características, para restablecer los niveles normales de sensibilidad. También te recomendaría una consultoría para poder explicarte cómo funciona el dolor y otros procedimientos a aplicar, ya que si comprendes cómo trabaja nuestro cuerpo en casos como el tuyo, entenderás mejor las fases por las que estás pasando.
Una vez la sensibilidad va mejorando, es cuestión de cambiar el foco principal a la funcionalidad.
Espero haberte ayudado con tu duda, y aunque no haya sido muy detallado, también he de decirte que explicarte el trabajo de la sensibilidad es algo técnico y que daría para mucho rato. Para cualquier consulta, si necesitas más información, tienes nuestra página de contacto.
Un saludo,
Uri.