Dolor lateral de tobillo: otras causas frecuentes
Hoy, en la última entrega de la tríada de artículos sobre lesiones y dolor en la zona exterior del tobillo, os hablaré de diferentes lesiones de la zona, algunas más frecuentes, otras menos habituales; algunas son más severas, otras son simplemente pasajeras.
Si no los has leído, te recomiendo ver la primera y segunda entrega antes de entrar a esta última.
Solo decir antes de empezar, que mencionaré algunas de las posibilidades, no todas, comprendidas entre el inicio (la base) del quinto metatarsiano y la cara lateral del calcáneo, incluyendo también el maléolo peroneal.
Dicho esto, empecemos!
Apofisitis
Primero de todo, ¿qué es una apofisitis? En corto, es lo que también se conoce como enfermedad de crecimiento. Es mucho más habitual en las rodillas, donde recibe el nombre de Osgood-Schlatter, pero esto es para otro artículo aparte.
¿Qué debes saber?
- Las apofisitis se dan en edades de desarrollo óseo, sobre todo durante picos de crecimiento, típicos en la pubertad.
- En ocasiones, producen dolor (que es cuando toman el nombre de “apofisitis”), pero a veces son silenciosas y no lo notas.
- Es un dolor ondulante, que aparece en fases de duración variable (desde días, hasta semanas) y luego desaparece incluso durante meses. Desaparece totalmente una vez finalizada la maduración ósea.
- Puede dejar rastros visuales, ya que el hueso puede hacer una protuberancia a modo de “reacción”.
- Simplificado, el dolor se da porque la placa de crecimiento, todavía inmadura, recibe tracciones por parte de un tendón.
Lo último, es saber que la apofisitis de Sever es la que afecta al calcáneo, y la apofisitis de Iselin afecta a la base del quinto metatarsiano.
Neuropatías
“Neuropatía” es el nombre que se le da a una afección de origen neural, es decir, de los nervios.
Las neuropatías que afectan a la parte exterior del tobillo son derivadas de las ramas finales del nervio ciático, principalmente del nervio peroneo común, o ciático poplíteo externo.
Hay tres puntos que debes saber:
- Puede causar alteraciones de la sensibilidad: puedes notar simplemente hormigueos o incluso que llegue a “dormirse” la zona, puedes notar dolor o molestias de tipo quemazón o pinchazos sutiles no incapacitantes y puedes tener menos sensibilidad o una sensibilidad muy aumentada.
- Hay lesiones que vienen desde la raíz del nervio (dolor radicular si solo produce dolor en el recorrido del nervio, o radiculopatía si además hay pérdida de fuerza y sensibilidad, incluso alteración de reflejos) y hay lesiones del propio recorrido del nervio en su estructura derivadas de un traumatismo. Esto lo abordaré en otro artículo porque da para mucho.
- Los nervios tienen capacidad de deslizar y estirarse, y envían información de un punto X hasta la médula y/o el cerebro. Si su movilidad está restringida, puede producir dolor (es lo que llamamos «mecanosensibilidad», y muchas veces esto se confunde de manera errónea con un “músculo corto”), y si su conducción es inadecuada, puede haber pérdida de fuerza y de masa muscular, entre otros.
Síndrome del Seno del tarso
Da dolor en la zona delantera del calcáneo, donde tenemos un hueco. Empeora tras caminar durante un cierto período de tiempo en superficies muy blandas (como en la playa) o inestables (como en un camino rocoso).
En ocasiones, la actividad física intensa también reproduce el dolor, y en casos irritables, el simple hecho de bajar un escalón de manera brusca puede dar un dolor descrito en ocasiones como “resonante”.
Su tratamiento a medio-largo plazo consiste en mejorar las capacidades de la musculatura que estabiliza la región y en reducir los síntomas a corto plazo.
Inestabilidad crónica de tobillo
Suele ser la situación que nos encontramos los fisios en esguinces que se alargan de manera excesiva cuando las estructuras ligamentosas ya están recuperadas. Te puedes sentir inestable, con un dolor de baja intensidad persistente y recaídas del esguince habituales, aunque en muchas ocasiones de poca importancia e incluso que se resuelven solas a los pocos días. Normalmente se asocia a una complicación del esguince, y si se trata rara vez aparece una vez pasado el primer año tras la lesión de los ligamentos.
Si es muy incapacitante, se recomienda radiografía para descartar lesiones mayores.
El tratamiento sigue la dirección del mencionado para el síndrome del seno del tarso.
Inestabilidad subtalar
Suele presentarse en personas que han tenido esguinces laterales con frecuencia y da un dolor leve a moderado bajo la carga, sobre todo con actividad física y da la sensación de que el tobillo “se va” y produce un dolor poco específico. A veces puede presentarse con rigidez de la zona a modo de protección.
Muchas veces están asociadas, pero se puede diferenciar de la inestabilidad lateral de tobillo porque en la inestabilidad subtalar suele haber un dolor persistente en el seno del tarso.
El tratamiento es similar al de la inestabilidad crónica de tobillo y a su vez al del síndrome del seno del tarso.
Tendinopatía peroneos
El caso más severo es una posible luxación o subluxación del tendón, ya que se mantienen en su sitio gracias a una “banda” de tejido blando, como si fuera un ligamento, llamado retináculo. En caso de luxación o subluxación, notarás un resalte o una sensación de “click” al mover el pie en algunas direcciones, a veces doloroso.
Otra afección puede ser la tenosinovitis, ya que estos tendones están recubiertos de una “funda” que mejora su capacidad de movimiento, haciendo que rocen menos con las estructuras óseas.
La tercera lesión más frecuente es la tendinosis, que se da con más frecuencia en la porción final del tendón y se nota un engrosamiento en el mismo y da dolor a medida que se hace una actividad física más intensa o más prolongada.
Coalición tarsal
Suele sospecharse ya en la edad infantil o en la preadolescencia, en niños con esguinces muy frecuentes, que tienen un pie plano no corregible y con pérdida de movilidad importante, sobre todo en inversión y eversión. Es importante que sepas que puedes tener una coalición tarsal y que no te provoque síntomas! Así que el estudio radiológico puede mostrar esta alteración y no ser importante en tu caso, si no tienes dolor en esa región, además que rara vez empieza a dar síntomas en la edad adulta.
Bursa de gruberi, bursa premaleolar lateral y bursa maleolar lateral
Las afecciones a las bursas perimaleolares (es decir, las que están cerca de la región posterior del pie) pueden causar dolor al ponerse los zapatos o llevar algún tipo de calzado específico, pero no hay mucha evidencia al respecto. El tratamiento está enfocado a aliviar la sintomatología, incluyendo la modificación de dicho calzado temporalmente. Solo os puedo aportar que el hecho de sentarse sobre los pies (como hacen los orientales y otras culturas), puede facilitar estas lesiones.

Irritación del cuboides/Pinzamiento posterior del tobillo
Corresponde a una alteración del movimiento en la articulación lateral del calcáneo con el cuboides. En raras ocasiones, se puede presentar como una complicación asociada a un esguince lateral de tobillo. Es relativamente habitual en personas que practican ballet, y puede causar dolor sobre el propio cuboides, hacia la articulación con el calcáneo o incluso irradiar el dolor hasta el puente del pie en la zona interna del mismo. El tratamiento conservador suele dar buen resultado.

Síndrome del Cuboides
Esta misma región puede causar dolor por otros varios motivos, ya que lo rodean varios tendones. Esto es más frecuente en deportes como el windsurf, donde el talón se mueve pero el centro del pie está fijado. Muchas veces es una consecuencia de una lesión importante de los tendones peroneos o de un esguince severo. El tratamiento conservador es exitoso y en ocasiones puede ser necesario reeducar la marcha o mejorar las capacidades de apoyo en el pie.
Os peroneum
Se da cuando hay una lesión severa de los tendones peroneos o en un esguince de tobillo agresivo, o bien también puede ser congénito (de nacimiento). Simplemente es que la parte del extremo final del peroné está separada del resto del hueso. Es relativamente infrecuente, y se diagnostica en clínica con una serie de pruebas, ya que a veces las radiografías pueden no mostrar bien la lesión.
Ligamento bifurcado
Es un ligamento independiente, cuyo gesto lesional es muy similar al del complejo lateral externo del que hemos hablado en los artículos anteriores. La diferencia principal es que se da más frecuentemente cuando estamos “de puntillas”, como caminando en tacones, o bien cuando el gesto lesional implica más este gesto que el de inversión (que es el que lesiona típicamente los ligamentos externos del tobillo). Se diferencia porque el dolor se da en una zona ligeramente distinta: si el ligamento anterior del tobillo duele justo delante del maléolo (la “bola” ósea), el ligamento bifurcado duele más hacia adelante. Se trata similar a un esguince lateral común.