LA INFLAMACIÓN NO ES LO QUE PIENSAS: Cómo optimizar este proceso en la recuperación

Te habrás preocupado muchas veces cuando te lesionas y se te empieza a hinchar la zona lesionada, se genera una inflamación que tiene mala pinta… Y luego te recuperas perfectamente, en la mayoría de ocasiones. Justo la semana pasada te expliqué por qué la fasciopatía plantar no es una «fascitis», pues no hay inflamación. Hoy, te explico el por qué, cómo funciona la inflamación cuando hay una lesión, por qué se hace, por qué se recupera bien, y cómo optimizar el proceso de recuperación.

¿QUÉ ES LA INFLAMACIÓN?

La inflamación no deja de ser una parte del sistema inmune de nuestro cuerpo. Es una respuesta inespecífica, genérica y no especializada (es decir, se produce por motivos muy variados).

Puede ser una respuesta a una agresión y parte del proceso de recuperación de la misma, o puede cronificarse debido a una alteración de un estado del organismo.

Es una parte vital y crítica para la correcta resolución de agresiones externas, pero puede también generar problemas cuando se cronifica. Vamos a ver cómo funciona y cuándo puede causar problemas.

¿CÓMO FUNCIONA?

Como ya he anticipado, la inflamación inicialmente es un sistema de detección de agresiones y de respuesta ante las mismas. Suele seguir un proceso en cascada, que para tener una imagen muy simplificada sería algo así:

Esquema simple de la cascada de la inflamación

Bien, pues todo este puzzle de flechas y palabras que suenan raro, básicamente resume que hay dos vías que influyen en la inflamación, cada una con sus funciones diferenciadas y hacia la misma dirección: reducir la severidad de la agresión y ser una vía para que se solucione la lesión o enfermedad. Son la ciclooxigenasa (COX, la de la izquierda) y la lipooxigenasa (LOX, la de la derecha).

En resumen, la inflamación es, no sólo beneficiosa, sino también imprescindible.

Más adelante te explicaré cuándo puede convertirse en un problema, que sería la inflamación crónica de bajo grado.

¿QUÉ PASA SI LA FRENAMOS?

Como bien sabrás, existen medicamentos antiinflamatorios (de ahora en adelante los llamaré AINEs, porque técnicamente son Anti-Inflamatorios No Esteroideos) como el ibuprofeno, la aspirina, el enantyum, entre otros.

Estos AINEs son inhibidores selectivos de la COX. Es decir, frenan una de las dos vías de la inflamación. ¿Y qué narices te importa esto?, pensarás.

Aquí viene la clave: La COX y la LOX son ambas inflamatorias y tienen su propia regulación. Sin embargo, la COX es la que mayormente FRENA la señal inflamatoria principal. Es como decir que la COX, en su camino, tiene un STOP para la inflamación y así comenzar a reducir esta inflamación y a resolverla.

Resumidamente, los AINEs bloquean el STOP que tiene nuestro propio cuerpo para frenar la inflamación y resolverla.

¿SIGNIFICA QUE LOS AINES SON MALOS?

No, pero se ha de ser conocedor de sus posibles efectos adversos. En mi opinión, los AINEs pueden estar indicados en lesiones agudas (como un esguince) y usados de manera muy puntual. Tal vez, una o dos tomas el primer e incluso el segundo día, pero huiría del patrón típico de “un ibuprofeno cada 8 horas durante 5 días”.

También depende de las necesidades de cada persona. Un trabajador autónomo en la obra que no puede dejar de ir a trabajar, tal vez sí debería usar los AINEs tres, cuatro días. Aún así, recomendaría tomar uno o dos al día como máximo, para reducir sus efectos adversos.

Y no, estos medicamentos no funcionan por acumulación. El primero y el último tienen el mismo efecto, no es que necesites tomar tres o cuatro para que empiecen a ejercer su máxima acción.

¿QUÉ PASA SI ALARGO LA TOMA DE AINES O TOMO CON RECURRENCIA?

No siempre pasa, pero es como comprar más números para la lotería. En este caso, el premio sería que la inflamación se alargue excesivamente y de manera innecesaria, con los problemas que ello conlleva:

  • Mayor probabilidad de tener síntomas derivados de la inflamación, como dolor leve.
  • Mayor probabilidad de desarrollar inflamación crónica de bajo grado (ICBG).
  • Temporalmente, mayor probabilidad de recaída de la lesión.
  • Puede llegar a causar problemas en la regulación inflamatoria para lesiones futuras, independientemente de la ICBG.

¿CUÁNDO HE DE PREOCUPARME?¿QUÉ ES LA ICBG?

En casos de lesiones agudas, como un esguince, te has de preocupar en el escenario que la inflamación sea exageradamente desproporcionada pasadas unas 48 h de la lesión. Y también, para poder juzgar si es desproporcionada o no, has de saber qué lesión tienes realmente.

Si aparentemente es “solo un esguince” y hay muchísima inflamación, tal vez es que haya habido una fisura o fractura de algún hueso cercano. En tal caso, la inflamación no es tan desproporcionada porque la lesión es más severa. Así que antes de determinar si es excesiva o no, ve al médico.

También hay que tener en cuenta la inflamación crónica de bajo grado. No me extenderé mucho, simplemente la describiré, porque estoy preparando un artículo al respecto.

La ICBG es un fallo del sistema inmune en la regulación de la inflamación en el que, básicamente, la inflamación se mantiene de manera “silenciosa” en algún punto local del cuerpo, o más habitualmente, de manera generalizada.

Por ejemplo, la obesidad, la ansiedad y la depresión, entre otras, pueden estar relacionadas con la ICBG, como causa o como consecuencia.

¿ENTONCES, CÓMO ACTÚO ANTE LA INFLAMACIÓN?

A modo de resumen, te dejo las claves para que puedas aplicar todo lo que te he explicado:

  • Ver una inflamación en una zona lesionada no es motivo de preocupación, es una respuesta normal de nuestro cuerpo para recuperar esta lesión, y es necesaria.
  • A veces, la lesión se recupera antes funcionalmente que el aspecto visual de la inflamación.
  • Generalmente, no suele ser necesario el uso de AINES porque el cuerpo gestiona la inflamación de manera óptima por sí solo en la mayoría de casos.
  • Hay varias vías inflamatorias, y los antiinflamatorios atacan la vía de autorregulación que da la señal de STOP a la inflamación. Esto no es necesariamente malo, pero hay que tenerlo en cuenta.
  • Una de las excepciones, si es una lesión recién hecha (menos de 24 horas), con un mecanismo o causa evidente: puedes utilizar un AINE puntualmente, sólo si es estrictamente necesario o el dolor es elevado, aunque me gusta más recomendar analgésicos puros, como el paracetamol, por delante de los AINEs.
  • Lesión reciente con un mecanismo o causa clara, que tiene una inflamación aparentemente desproporcionada: visita médica para diagnosticar correctamente, porque puede haber una lesión mayor que justifique esa inflamación.
  • Otra excepción puede ser que requieras sí o sí continuar tu actividad laboral o académica. Diría lo mismo que en la primera excepción, para mí es mejor un analgésico que un AINEs en estos casos.

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