La rotura de ligamento cruzado anterior… el dolor de cabeza de muchos y muchas deportistas. Una lesión de larga duración, y que en algunos casos puede acarrear secuelas.
Anteriormente he hablado acerca de lesiones de tobillo, del pie… pero ninguna como el famoso LCA.
Hoy, y las siguientes semanas, quiero aportarte la evidencia más reciente y de máxima calidad disponible respecto a esta lesión. Te hago un pequeño índice de lo que te voy a traer próximamente, todo con un artículo dedicado:
- Anatomía y funcionamiento biomecánico de la rodilla: dónde está el LCA, interacciones, qué funciones tiene, por qué se lesiona (y qué se siente, con palabras pacientes reales) y qué tipos de lesiones hay (complicaciones por otras lesiones asociadas).
- Prevención de lesiones de LCA: análisis de los factores de riesgo, estabilidad, movilidad, fuerza, especificidad…
- El tratamiento post-rotura: ¿operación sí o no? motivos para la intervención quirúrgica o para el tratamiento conservador, prehabilitación y procedimiento quirúrgico
- El procedimiento después de una reconstrucción de LCA. Criterios de progresión: movilidad, fuerza, períodos de recuperación.
- El camino conservador: una alternativa viable.
- El return-to-play: cuándo, cómo y fiabilidad al final del procedimiento.
Hoy vamos con la primera parte, que te dejo en negrita en el índice superior.
Anatomía de la rodilla: ¿Dónde está el LCA?
El ligamento cruzado anterior, descrito en palabras, dibuja un trayecto desde la tibia (por su zona anterior e interna) hasta el fémur (por su cara postero-interna del cóndilo externo). En foto es más simple:

En la imagen no se muestran, pero el ligamento cruzado anterior es solo una parte de muchas. Está rodeado de otras estructuras: el ligamento cruzado posterior, los ligamentos laterales interno y externo, los meniscos, la cápsula articular de la rodilla, los tendones del cuádriceps, isquiosurales, inserciones de los gemelos, el poplíteo…
Todas ellas y más que no he mencionado se encargan de un funcionamiento armonioso de la articulación: que tenga la movilidad adecuada, que sea estable y que transmita y amortigüe fuerzas.
¿Qué funciones tiene el ligamento cruzado anterior? ¿Con quién trabaja?
El ligamento cruzado anterior tiene las funciones generales de cualquier ligamento. Es un órgano sensitivo que informa de la posición articular, que brinda estabilidad pasiva a la articulación. Es decir, durante la fase de estabilidad activa informa al cerebro para el correcto funcionamiento de esta estabilidad que generan los músculos y tendones, y a su vez está siempre preparado para frenar movimientos que la musculatura no pueda contener.
Tal como he mencionado anteriormente, el LCA tiene muchas interacciones con otras estructuras. A destacar, los isquiosurales, el tríceps sural y el poplíteo. Estos tres grupos musculares ayudan a la estabilidad del LCA de forma diferencial: los isquios y el tríceps sural, por sus inserciones, frenan la translación anterior de la tibia (un movimiento que tensa el ligamento) y el poplíteo frena la rotación tibial externa (otro movimiento que estresa el ligamento cruzado).
¿Por qué se lesiona? ¿Qué se siente en el momento de la lesión?
Quiero aclarar que los factores de riesgo los incluiré en la segunda parte de esta serie de publicaciones dedicadas al LCA, y sólamente hablaré del mecanismo lesional hoy. Para ello hay que recordar dos movimientos que he mencionado justo arriba:
La translación anterior de la tibia y la rotación tibial externa. Dejo esta imagen representativa:

Por sí solos, estos movimientos no producen una lesión instantánea del ligamento, hay otros tantos factores. Pero sí que se ha demostrado que estos movimientos, junto a una intensa carga vertical, pueden causar un fallo del LCA con la consecuente lesión. Esto no significa que siempre que se junten estos dos movimientos con una carga vertical se vaya a producir la lesión, pero sí que parecen “requisitos” en la mayoría de casos.
He pedido a unas pacientes que me dejasen sus testimonios en el momento lesional:
– “En un cuerpo a cuerpo con otra jugadora me quedé clavada con la pierna y traté de girar. En ese momento, noté y escuché crujidos y me caí. Luego de eso, sentía que no podía moverme.”
– «La primera vez que me rompí el LCA noté que en hacer el apoyo con el giro, la rodilla torsionó de una manera extraña, con mucho dolor al momento aunque pude salir medio caminando, pero la semana siguiente estuve casi sin poder moverme. La segunda fue muy diferente, no sé si porque se rompió la plastia y no el ligamento como tal, pero noté menos movimiento en el momento, aunque sí noté mucho dolor pero sobre todo me dolía más la zona del gemelo una vez pasaron unas pocas horas. A la mañana siguiente sí tenía rigidez y dolor, pero la progresión ha sido mucho más rápida en pocos días que en la primera ocasión, dos semanas después no noto inestabilidad ni dolor ni tengo falta de movilidad.»
Buscando más allá: lesiones asociadas
Coincide que en la actual temporada 2023-2024, ha habido muchas lesiones de LCA en el fútbol profesional, por citar unas cuantas sólo de LaLiga española masculina:
- Gavi (FC Barcelona)
- Courtois, Militão, David Alaba (Real Madrid CF)
- Arambarri (Getafe CF)
- Yeremy Pino (Villarreal CF)
Lo curioso es que de 6 lesiones citadas, hay diferentes tipos de lesiones asociadas a la del LCA:
Yeremy, Alaba y Militão tienen lesión aislada del LCA, Gavi y Arambarri tienen lesión en LCA y menisco externo, la diferencia es que el segundo con una rotura parcial según el parte médico oficial.
De Courtois he leído fuentes que dicen que tiene afectación de meniscos, pero el parte médico oficial dice que es una rotura aislada del ligamento sin afectación a otras estructuras.
Cada una de ellas tiene diferente complejidad en su recuperación, por la ubicación de la lesión del menisco (quien lo tiene afectado), las características físicas y las demandas deportivas de cada deportista…
Una lesión menos habitual, pero incluso más atemorizante es la lesión de la llamada “tríada de O’Donoghue” o “tríada de la desgracia”, que es la lesión que afecta al ligamento cruzado anterior, al menisco interno y al ligamento lateral interno.
Es relativamente habitual que junto con una lesión del LCA, aparezca una lesión en los huesos de fémur y/o tibia, en forma de edema óseo o incluso fracturas en algunos casos. Esto se debe a que cuando un ligamento falla, la probabilidad de que los huesos impacten es relativamente alta debido a la energía del movimiento que causa la lesión en el ligamento.
Como siempre, déjame saber tu opinión en los comentarios y comparte con tus conocidos o amigos que practiquen deporte o, que por desgracia, se hayan lesionado el LCA. Recuerda que tienes consejos prácticos en mi Instagram, y mis opiniones acerca de lesiones en X, así que tal vez te interese seguirme en mis redes.
¡Nos vemos la semana que viene!