La guía definitiva de las lesiones musculares: Tratamiento, recuperación y prevención
En este segundo artículo de la guía sobre las lesiones musculares tendrás todo lo que necesitas saber acerca de estas lesiones. Hablaré de la recuperación y sus fases, qué musculatura se lesiona más frecuentemente y cómo prevenir este tipo de lesiones.
Vamos a ello!

Tratamiento, pronóstico de recuperación y fases
La recuperación de las lesiones musculares la dividiré en dos partes, la primera hablaré sobre las lesiones musculares que en el anterior artículo, agrupé en “lesiones musculares menores”, y en la segunda hablaré de las lesiones musculares por aplastamiento y por contracción y/o estiramiento.
Lesiones musculares menores
Refrescándote la memoria, los puntos gatillo, los calambres, la fatiga o sobrecarga y las agujetas. Estas son lesiones que rara vez requieren de un cese de la actividad cotidiana, ya sea laboral o deportiva, pero sí pueden limitar el desempeño en las mismas.
Generalmente, son lesiones que agradecen el descanso relativo, ya sea haciendo un pequeño cese de la actividad que produce dolor o bien reducir la intensidad de la misma. Si, por ejemplo, practicas fútbol y tienes alguna molestia en la espalda, no siempre es necesario parar la práctica deportiva, pero si tu molestia es en las piernas, tal vez sí que requiera un pequeño stop.
Se trata de lesiones que son de los pocos escenarios donde la terapia manual en forma de masaje puede ayudar a mejorar los períodos de recuperación completa, pero no es tampoco milagroso.
Lesiones musculares por aplastamiento o las lesiones por contracción y/o estiramiento
Estas lesiones están al otro lado de la balanza. Son lesiones que muy rara vez (nunca digas nunca) permiten la continuidad de la actividad deportiva especialmente, y en ocasiones condicionan el día a día.
Si bien es cierto que las lesiones por aplastamiento tienen pequeñas diferencias respecto a las de contracción/estiramiento, generalmente siguen una pauta de tratamiento y recuperación similar.
Como he mencionado, hay que cesar la actividad deportiva (tal vez una contusión leve te permita seguir, pero con bastante dolor), en lesiones de grado 1 en adelante.
Las lesiones de grado 1 se suelen recuperar completamente en el entorno de 10-15 días. Se inicia con una pauta para reducir el dolor (hielo principalmente, las primeras 48-72h). A partir de las 72h del momento lesional, se suele poder hacer una introducción progresiva a la actividad de fuerza (con isométricos primero, avanzando en dificultad e intensidad antes de pasar a ejercicios excéntricos). Finalmente se hace una pequeña fase de RTP (Return To Play, o vuelta al deporte) para que las sensaciones antes de entrar al ciclo competitivo sean buenas una vez se haya recuperado la lesión.
En las lesiones de grado 2, se extiende un poco el punto intermedio de la recuperación. Requieren más días de ejercicios de fuerza tanto isométricos como excéntricos o isotónicos. Hay que estar más seguro de cada paso que se hace ya que se trata de una lesión mayor y los plazos de recuperación de la estructura se alargan. La fase de RTP llega más tarde y también se alarga, ya que la pausa de la actividad ha sido más larga y aunque se haya trabajado, en un gran porcentaje de los casos la pérdida funcional es mayor y se ha de recuperar. Se trabajan más ejercicios específicos a medida que se avanza el RTP y se controlan más si cabe las cargas. El período completo suele ser de entre 15 días y un mes.
En las lesiones de grado 3, tal como hice en el artículo previo, no entraré mucho en profundidad porque son más complejas. Básicamente pasa como las lesiones de grado 2 respecto a las de grado 1, los plazos se alargan en todas las fases. Incluso hay ocasiones en que las lesiones de grado 3 pueden requerir de intervenciones más complejas, sobre todo si se trata de lesiones tendinosas o miotendinosas. No doy un plazo de recuperación porque son casos más complejos e individualizados.
Cuáles son las más comunes
Cualquier guía sobre las lesiones musculares sería incompleta sin hablar de las lesiones más frecuentes. Aunque realmente las más comunes dependen de la actividad desempeñada, las dividiré en tren superior o tronco, y tren inferior o piernas. Hablaré también de sus características por encima.
Tren superior:
- Lesiones de tendón del bíceps: Habitual en levantadores de peso o deportes de lanzamiento, son lesiones que afectan al tendón y pueden causar un desprendimiento del músculo (si se rompe por completo el tendón superior) o un ascenso (si se rompe por completo el tendón inferior).
- Lesiones menores en musculatura periescapular (trapecios, elevador de la escápula, romboides, infraespinoso y supraespinoso, manguito rotador en general): Son lesiones muy frecuentes, el típico punto gatillo que molesta al mover el brazo/hombro en alguna dirección en particular. No son graves, pero son frecuentes y muy molestas. Su solución pasa por mejorar la estabilidad escapular primero y después la fuerza de la zona en la mayoría de casos. Son más frecuente en jugadores de baloncesto o de waterpolo.
- Lesiones menores en paravertebrales y cuadrado lumbar: Un poco como las recién mencionadas, son lesiones muy habituales. No siempre son muy incapacitantes, y su tratamiento muchas veces requiere de una mejora de la estabilidad local y tras ello, una mejora de las capacidades de la musculatura afectada. Ten en cuenta que hace falta primero una valoración para saber de qué trata cada caso, ya que por ejemplo aquí, puede ser una afección de origen neural.
- Lesiones de pectoral mayor: También típicas en levantadores de peso o lanzadores, afecta al tendón con frecuencia y puede incluso requerir de intervención quirúrgica.
- Lesiones de recto abdominal: Es relativamente frecuente en el tenis, sobre todo en el momento del saque ya que hay mucho estiramiento justo antes de un impacto con la raqueta muy intenso.
Tren inferior:
- Lesiones de cuádriceps: Frecuentes en jugadores de fútbol por la acción de golpeo de balón. Puede afectar en muchas regiones de esta musculatura por su complejidad estructural y también es frecuente que se lesione su vasto externo por contusiones.
- Lesiones de los isquiosurales: Muy habituales en cualquier deporte que tenga acciones de alta velocidad de carrera con las consecuentes frenadas, ya sean futbolistas, velocistas, etc. Hay quien lo describe como un “mordisco” en la parte posterior del muslo. También es relativamente frecuente la afectación de su tendón.
- Lesiones de tríceps sural: Comunes entre los maratonianos, o también en saltadores y velocistas. Estas son lesiones que típicamente se describen con el “síntoma de la pedrada”. Esto es porque se siente como si te hubieran lanzado una piedra en la zona lesionada en el momento lesional. Por extensión, también hablaré de las lesiones del tendón de aquiles, habituales en cualquier deporte de impacto, pueden ser roturas del mismo o simplemente tendinopatías “menores”. Digo menores entrecomillado porque son tendinopatías que requieren de una atención detallada, una buena valoración y una pauta de tratamiento y recuperación estricta y con un buen seguimiento.
- “Pubalgia”: En debate está su nombre, por ello que lo ponga también entrecomillado. En la actualidad se utiliza más el término de dolor inguinal y puede tener varios orígenes. Según su origen se le da el apellido (dolor inguinal con origen en la musculatura aductora, por ejemplo). Son lesiones que tomadas a tiempo, pueden tener una resolución temprana y favorable, pero que pueden requerir de una atención y seguimiento a largo plazo. En ellas es fundamental el diagnóstico diferencial porque pueden provenir de musculatura aductora, del propio canal inguinal, de la articulación coxofemoral… El ejercicio adaptado es su mayor aliado.
- Fasciopatía plantar: Hay quién la considera una extensión de una afectación del tendón de aquiles. En ocasiones puede ser así, pero también puede ser una entidad propia. Hay que diferenciarla muy bien de los puntos gatillos del cuadrado plantar, de alteraciones de la grasa subtalar, o de problemas neurales del nervio tibial. Como en las últimas dos, requiere de una atención minuciosa, una buena valoración y un tratamiento adaptado con un meticuloso seguimiento de la evolución.
Prevención
La prevención de estas lesiones es (como siempre, realmente) muy compleja. Depende de los mecanismos lesionales, de los gestos técnicos deportivos o gestos repetitivos cotidianos, de las características propias de cada persona… Pero hay una máxima para casi todas ellas:
El entrenamiento de fuerza es el mejor aliado para una musculatura (y articulaciones) sana.
Si te has fijado, en esta guía sobre las lesiones musculares, he hablado de muchas lesiones que requieren de una mejora de la capacidad muscular para su recuperación. Esto aplica también a la prevención. Una musculatura más fuerte, es más capaz de ejercer su función, ya sea laboral o deportiva, o simplemente del día a día. Por extensión, al tener más capacidades, es más adaptativa y es capaz de rendir más, o mantener un rendimiento con menos probabilidad de lesión.
Resumen
Resumiré los dos artículos de esta guía sobre las lesiones musculares conceptualmente, directa y al pie:
- Hay diferentes tipos de lesiones musculares: por aplastamiento, por estiramiento/contracción y lesiones musculares menores.
- Es fundamental un buen diagnóstico, mediante clínica y ecografía si es necesario y posible.
- Hay dos clasificaciones: según la zona afectada y según la cantidad de afectación.
- Las lesiones musculares se dividen en grados: Grado 0 (para contusiones), Grado 1, Grado 2 y Grado 3.
- Los puntos gatillo, los calambres, las agujetas y la fatiga (llámale sobrecarga si quieres hacerte el molón) son lesiones musculares menores. No suelen requerir pausa de la actividad.
- Las lesiones musculares severas, por estiramiento/contracción o por aplastamiento, suelen requerir un cese de la actividad deportiva, y en ocasiones, laboral.
- En el tren superior son más frecuentes las lesiones de: espalda alta y espalda baja, bíceps y el pectoral mayor (sobre todo sus tendones) y recto abdominal.
- En el tren inferior suelen ser más frecuentes las lesiones de: cuádriceps, isquio, tríceps sural, tendón de aquiles, fascia plantar y el dolor inguinal.
- La mejor prevención es el trabajo de fuerza. Más fuerza = más capacidades = menos lesiones.
Espero que esta guía sobre las lesiones musculares te haya servido para entender mejor estas lesiones. O que te haya ayudado si estás en proceso de recuperación de una (Ánimos! Ya ves que casi todas tienen buena solución). Recuerda que en mi Instagram y en mi Twitter encontrarás consejos acerca del diagnóstico, del tratamiento y de la prevención de todo tipo de lesiones.
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Nos vemos la semana que viene!