La guía definitiva de lesiones musculares: Qué, por qué, diagnóstico y clasificación

La guía definitiva de lesiones musculares: Qué, por qué, diagnóstico y clasificación

Hoy os traigo la primera parte de una guía sobre las lesiones musculares: los desgarros o roturas, los puntos gatillos o «contracturas», las contusiones, entre otras. Sigue leyendo para saber todo acerca de este tipo de lesiones!

Quería mencionar antes de empezar que tengo un artículo que te ayudará a entender cómo evitar estas lesiones (y cualquier otra). Trata sobre los 4 pilares del rendimiento y la salud.

Sin más palabrería, vamos allá!

¿Qué son las lesiones musculares?

Seré directo: Una lesión muscular es toda lesión que produce una pérdida de capacidades derivadas de la actividad muscular. Esto significa que puede afectar a la capacidad de producir fuerza y/o a la capacidad de tolerancia al estiramiento, así como dolor asociado a ello.

Dentro de las lesiones musculares, hay de diferentes tipos y de diferentes grados (cada uno con sus características propias).

¿Por qué ocurren las lesiones musculares?

Las lesiones musculares se dan por diferentes motivos, y aquí te los mostraré y explicaré en detalle:

  • Lesiones musculares por aplastamiento o contusión:

Son lesiones causadas, como su propio nombre indica, por un impacto directo en la zona muscular (normalmente en lo que llamamos vientre muscular, rara vez en el tendón). Podemos clasificarlas en cuatro grados, que más adelante te explicaré.

  • Lesiones musculares por estiramiento y contracción:

Son lesiones cuyo mecanismo lesional es una contracción demasiado potente y/o descontrolada sumada a un estiramiento excesivo. Estas son las típicas lesiones durante un sprint, por ejemplo, y se categorizan de dos maneras, en función de la zona afectada (puede afectar vasto muscular, zona miotendinosa o zona puramente tendinosa) y de la severidad de la misma, en esta ocasión en tres grados.

  • Lesiones musculares menores:

Esta es una clasificación “propia”, ya que la literatura científica no las llama así sino por sus nombres individuales. Es simplemente para englobar de manera sencilla y general las lesiones de menor severidad, como los puntos gatillo, los calambres o rampas y la fatiga muscular.

Diagnóstico y diferenciación

Una guía sobre lesiones musculares no sería completa sin hablar de cómo se diagnostican, así que vamos con ello.

El diagnóstico inicial es mediante historial de la lesión sumado a una exploración clínica en todos los casos. Tras esto, se puede complementar con una ecografía, que es la prueba de imagen más sencilla, económica y accesible que nos da una precisión notable en la confirmación del diagnóstico.

Mencionar que se puede hacer un diagnóstico exclusivamente mediante la ecografía, pero faltaría información, ya que aunque dos roturas sean idénticas en mecanismo, localización y tamaño, la funcionalidad y el dolor pueden ser diferentes entre dos pacientes (o incluso para un mismo paciente en dos momentos diferentes).

También hay estudios que demuestran que la lesión puede estar funcionalmente recuperada por completo, y que la imagen siga mostrando una alteración de la estructura. Aquí la decisión depende de cada caso, pero muchas veces se puede priorizar la funcionalidad por encima de la imagen.

Clasificación de las lesiones musculares

Aquí solo explicaré la clasificación de las mismas y en otro apartado hablaré de las fases de recuperación. Empezaremos por las lesiones musculares por estiramiento y contracción, que son las que más chicha tienen:

  • Como he mencionado anteriormente, es diferente una lesión a nivel de vientre muscular, de tendón o de zona intermedia tendón-músculo (miotendinosa). ¿Por qué? Explicado de manera simple, esto es debido a la vascularización (la cantidad de sangre) que se mueve en la zona. Para hacerlo visual, el músculo es rojo porque tiene mucha irrigación sanguínea y el tendón es más blanquecino porque le llega menos sangre. Esto se traduce en que el músculo suele recuperarse mejor y más rápido que el tendón.
  • Las lesiones miotendinosas (de zona intermedia) son un poco raras, porque tienen más vascularización que el tendón y menos que el músculo, pero sin entrar en detalle, son delicadas por las características de la estructura.

Estas lesiones se dividen en tres grados, como he dicho más arriba. Prepárate para la masterclass:

  • Grado 1: Algunos le llaman distensión, otros microrrotura; yo prefiero el primero porque en la imagen de ecografía se ven las fibras musculares desorganizadas pero sin separarse, sin llegar a romperse. Puede causar un dolor ligero a moderado a la contracción y al estiramiento, pero normalmente no hay una gran pérdida funcional.
  • Grado 2: En este caso ya hay descontinuación de las fibras musculares en la imagen, con lo cual ya se considera rotura plenamente. Hay una rotura parcial de las fibras y la afectación puede ser muy variable. Personalmente las divido para hacerlas más comprensibles en “Grado 1.5” para las lesiones menos severas dentro de este grupo, y “Grado 2” en las que son un poco más importantes. Estas lesiones pueden causar un dolor moderado a severo, que aumenta a la contracción y al estiramiento y por ello causa una pérdida de función notable, sobre todo en la fuerza.
  • Grado 3: Estas lesiones son ya bastante serias, de larga duración. Para no alargar la explicación, son como una lesión de grado 2 pero con más dolor y menos capacidades funcionales.

Seguiré con las lesiones musculares por aplastamiento. Estas son más sencillas de explicar. Sólo te diré que hay diferentes opiniones respecto a la clasificación numérica, y utilizaré la que aprendí en la universidad:

  • Grado 0: Una simple contusión, sin afectación de la estructura muscular. Es dolorosa, puede causar dificultad para contraer el músculo afectado, pero en pocos días mejora.
  • Grado 1: Aquí hay un pequeño cambio en la estructura de las fibras musculares, pero sin llegar a romperlas tampoco. Digamos que están aplastadas, como el nombre del grupo indica.
  • Grado 2: Aquí ya es como una lesión de grado 2 como la que he explicado justo ahora. Hay separación de fibras musculares, solo que debido al impacto, no a una acción muscular.
  • Grado 3: Idéntico a lo mencionado en el grado 2, el grado 3 de una lesión muscular por aplastamiento es muy similar al grado 3 de una lesión muscular por contracción y estiramiento.

Y vamos ahora con las lesiones musculares menores, pero más frecuentes:

  • Punto gatillo miofascial: Lo que toda la vida se ha llamado contractura, ahora tiene otra nomenclatura. No está clara la causa del punto gatillo, pues hay diferentes teorías, pero lo que te importa es que causa un dolor localizado al movimiento y/o a la presión, puedes notar rigidez en esa zona, a veces incluso una ligera falta de fuerza. A la presión del punto gatillo activo, puede irradiar dolor a distancia y producir espasmos locales. Suele mejorar con el paso de los días, pero es una de las situaciones donde el masaje puede ser de utilidad. Se utiliza la punción seca también para tratar los puntos gatillo, según los estudios es igual de eficaz (ni superior ni inferior) al tratamiento por presión manual, aunque es más eficiente por tiempo y fatiga del terapeuta.
  • Calambres: También llamados rampas musculares o el típico “se me sube X músculo”, son momentos donde hay una contracción muscular potente e incontrolada, a modo espasmo. Se relaja con el estiramiento y la presión local manual puede ayudar también, pero hay que tener cuidado y hacer ambas cosas de manera progresiva, ya que puede haber una rotura muscular. La hidratación, la alimentación (sobre todo a nivel de minerales y vitaminas), el descanso y las capacidades físicas (fuerza, adaptación al ejercicio, fatiga…) de la persona influyen en estos calambres musculares.
  • Fatiga muscular: Llámale sobrecarga, llámale agujetas, llámale fatiga… Para mí son todas muy parecidas. La diferencia es la intensidad y la falta de función muscular, y también lo “guay” que quiera uno parecer. Para mí la fatiga y la sobrecarga muscular son lo mismo; una sensación de dolor muscular, pero que te permite estirar y ejercer fuerza casi al 100% de tu normalidad. Su causa se explicaría así como que le estás pidiendo a tu cuerpo una marcha más de la que te puede dar en ese momento. Bajo mi punto de vista, podríamos decir que las agujetas son una sobrecarga muscular más intensa, que produce mayor incapacidad funcional y más dolor, desencadenadas por un exceso de exigencia muscular (le estás pidiendo a tu cuerpo dos o tres marchas más de las que tiene).

Lo que está por venir…

Y esto es todo (que no es poco) lo que te quería comentar en la guía de lesiones musculares en el día de hoy. En los próximos días, tendrás la segunda y última entrega prevista acerca de este tipo de lesiones. En ella te hablaré de las fases de recuperación, los grupos musculares que se lesionan con más frecuencia y cómo prevenirlas (un secreto entre tu y yo, en mi Instagram y en mi Twitter encontrarás consejos acerca de la prevención de cualquier tipo de lesión).

Espero que te haya gustado este artículo! Si te ha sido de ayuda, recuerda compartirlo con tus amigos. Y sobre todo, no olvides dejarme un comentario con tus experiencias con las lesiones musculares.

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